Formación || Taller de creatividad

Este verano me he propuesto no parar, así que cuando a finales de junio me enteré de que se iban a organizar unos talleres de formación gratuita para jóvenes en mi pueblo corrí a apuntarme. Se trataba del ciclo de cursillos Código joven, una serie de cinco talleres cortos en cinco días. Yo me apunté a los tres que más me interesaban porque iba un poco más agobiada en julio: Derechos humanos y diversidad sexual contra la homofobia, Claves para la igualdad y La creatividad en el colectivo. De este último es del que quiero hablar, puesto que fue el que más información me aportó y el que tiene relación directa con mi trabajo.

Como crítica general sólo decir que aunque es comprensible que en una mañana no de tiempo a comentarlo todo de forma exhaustiva sí eché en falta algo de más preparación previa o de novedad, aunque también es complicado hacer esto si no sabes cómo de preparado va el público que asistirá. En nuestro caso solíamos ser chicas de 14 a 20 años como media, la mayoría chicas de bachillerato o chicas que estudiaban algo relacionado con la Educación. La verdad es que ya sabíamos la mayoría de cosas que se comentaron, pero fue bueno poder ordenar toda la información de cara a poder explicársela a alguien en el futuro, por ejemplo. Vamos con el taller de creatividad.





(Fuente)
Mi sorpresa nada más llegar fue que la persona que impartía el taller no era otro sino el antiguo representante de alumnos de mi facultad de Málaga. Expuso su proyecto de fin de grado el pasado diciembre y ahora está metido en varias asociaciones, además de haber empezado recientemente como autónomo impartiendo talleres de grabado con niños. Le propusieron dar este taller formativo en mi pueblo y vino.
Fue muy completo, la verdad, aunque hubo mucha parte de dar ejemplos y más ejemplos, pero de todo se aprende y fue el día en que más notas tomé.


Comenzó explicando eso que se repite mucho en mi facultad cuando hacemos algún proyecto, y es que ser creativo es buscar, pensar e imaginar miles de caminos posibles para un mismo problema y ser capaces de aportar algo imprevisto, algo diferente. Con esta premisa se es creativo en cualquier profesión, así que la primera parte de la clase consistió en derribar algunos mitos que tradicionalmente se asocian a los artistas. Cosas como el artista-genio, el "no tengo talento para esto", el "la creatividad es sólo para los artistas", "la creatividad surge por inspiración"...  Se explicó que cualquiera puede ser creativo, se nos animó a ello, se nos instó a perder el miedo. ¿Quién va a entrar en tu casa a estas alturas a decirte que lo que estás haciendo no vale? Aquí hablamos de ese punto maldito en que alguien le dijo a los niños que no servían y estos dejaron de crear, y crecieron alejados de ese mundo del que no se sienten parte porque les han dicho que no es para ellos. La autoestima creativa ha de reforzarse, nadie debería sentirse excluído de algo que forma parte del ser humano. Por desgracia desde pequeñitos se nos suele ir encasillando en determinadas cosas, pero por suerte nunca es tarde para explorar nuestra creatividadY por supuesto, fuera el mito de que sólo los artistas son creativos. Los cocineros son creativos, los ingenieros son creativos, los científicos son creativos, cualquiera, cualquiera, cualquiera puede ser creativo.

Cuando empezamos a hablar de estrategias para arrancar o para ordenar ideas salió la del mapa mental, que recomiendo totalmente. Cuando iba al colegio solíamos hacer esquemas al final de cada temario para relacionar la información más importante, luego en bachillerato los continuaba haciendo por mi cuenta, venían de maravilla para sintetizarlo todo. Una vez ya en la carrera nos instaban a hacer lo mismo pero buscando otras maneras, y ahí es cuando me introduje en el mundo de los papers, los moodboards, los cuadernos de campo, el brainstorming...
Coger un papel y llenarlo de ideas clave, flechas, relaciones, imágenes, colores, secciones... antes de empezar un proyecto ayuda a organizar nuestras ideas, a distinguir lo importante, a vaciar lo que hemos proyectado en nuestra cabeza para ordenarlo todo y guiarnos. Sintentizar la información sirve para saber qué es lo esencial, eso que si se quita cojea lo demás. Métodos hay muchos, y los pueden utilizar desde estudiantes hasta jefes de empresa, es cuestión de investigar y probar y encontrar el método que se adapte a ti.



Mapa mental que hice al inicio de una asignatura, cuando
 todavía no tenía claro el proyecto que iba a hacer.
Esquema que hice al final de la misma asignatura,
explicando el trabajo que había realizado.

Moodboard que hice para mi libreta de motivación,
con imágenes que se acercan a lo que deseo para mi vida.
A mí me gusta hacer estas cosas con todo el mimo posible, como si ya fuese un trabajo que has de presentar, me parece además una buena forma de "romper el hielo", ya que trazando líneas, pegando fotografías de ejemplo, haciendo pequeños carteles, destacando con colores... estás creando algo. ¿Y el sentimiendo de terminar y verlo tan bonito? A mí eso ya me anima a seguir, porque involucras por así decirlo a los preliminares del trabajo en el mismo trabajo. Incluso cuando no me apetece trabajar, ponerme a ver fotos y a recortar tranquilamente me relaja mucho y me prepara mentalmente para el trabajo posterior. La verdad es que me haría mucha ilusión que me dejasen exponer mis cuadernos de documentación y análisis junto con mis proyectos en clase.

Entramos ahora en la importancia de la actitud a la hora de afrontar un proyecto. Se nos habló de la educación emocional, de saber trabajar con gente y de saber conducir nuestras emociones. Creo que esto es una asignatura pendiente para muchos, pero es que tampoco se nos insiste por ningún lado en algo que es tremendamente beneficioso, y es una pena, pues la mayoría no sabemos asimilar bien estas cosas y no tenemos la mejor de las actitudes, recibimos constantemente mensajes nocivos de nuestro entorno y no sabemos hacer frente a lo que sentimos sin ayuda.
Como comienzo para afrontar algo se nos sugirió probar el sistema DAFO, esto es, buscar y anotar las fortalezas frente a las debilidades y las oportunidades frente a las amenazas. Se suele aplicar a empresas y en realidad es mucho más complejo, pero a mí siempre me gusta extraer y llevar a otros campos soluciones que crea que puedan servir. En este caso, el método nos permite hacer un análisis de la situación, para encontrar pistas de por dónde empezar a trabajar.




Por otro lado, no os hacéis una idea de lo importante que es tener refuerzos positivos y lo mucho que puede hacer una buena actitud en nuestro entorno, para nosotros y para los demás. No es ir siempre con una sonrisa mecánica lanzando flores, pero no está de más hacer un pequeño esfuerzo por celebrar las cosas buenas, que es un poco la estrategia que utilizo yo. Si un día he escrito un post para el blog, por ejemplo, celebro ese pequeño logro, lo anuncio en twitter, escribo en mi diario que lo he hecho, lo observo... Si un día he hecho un bizcocho y me ha quedado riquísimo... lo mismo. Aunque evidentemente tampoco soy el duende de la alegría me gusta señalar a mis amigos aquello que hacen bien, intento animarles con sus proyectos, si un día me despierto de buen humor intento hacer a los demás partícipes de ello. Parece que no, pero yo sigo a gente en redes sociales que son muy de "¡Buenos días!", "¡Vamos a trabajar!", "¡Hoy es día de merendar dulces!" y a mí se me termina contagiando toda esa buena actitud, aunque realmente no me sienta así. Y aquí es importante poseer esa actitud positiva, saber que aunque hoy estés mal quieres estar bien y quieres tener energía para trabajar y lograrlo.

Entonces, preguntaos... ¿Qué voy a hacer?

Por último, buscad vuestro círculo. Encuentra a esas personas con tus mismos intereses y enriqueceos mutuamente, lo que hoy en día con las redes sociales está chupadísimo. Nos hablaron un poco de las asociaciones juveniles y de cómo constituir legalmente una, pero al final nada es más fácil y sencillo que quedar con tus colegas de profesión en una cafeteria, o en un chat de skype. Y poco a poco lo iréis llevando a más. Hay mil y una posibilidades.

La última parte de la clase consistió en dar ejemplos de proyectos recientes llevados a cabo para ejemplificar esto mismo. Meriendas benéficas organizadas por alumnos de la facultad, exposiciones de grupo para dar una primera salida de visibilidad a nuestras obras, partidos a algún deporte, fanzines... Todos eran proyectos de bajo presupuesto que al final ayudaron a mucha gente y fueron buenas experiencias. Para subvencionar proyectos más o menos ambiciosos nos hablaron de apoyos que se ofrecen a nivel europeo, como Innovactiva6000, INJUVE o Art for change.

Espero que algo de lo que he explicado os haya dado alguna noción o estrategia nueva. El mundo necesita mentes creativas y yo creo que entre todos podemos hacer algo más bonito de este mundo.


Bibliografía útil y recursos comentados:

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