Minimalismo || El valor de las cosas

Llevo unos días pensando sobre el valor de las posesiones, no a nivel monetario, sino de cómo nos pueden hacer sentir mejor. Me refiero a que el entorno influye en cómo nos sentimos y si nos rodeamos de cosas que nos gustan pues mejor, ¿no? He notado que hay un ánimo distinto en mí cuando sujeto entre mis manos o tengo cerca cosas como mi taza favorita, una manta muy suave y genial o esos zapatos tan normales pero tan todoterreno que me sirven para todo y por ello no los tiraría por nada del mundo. Y sobre todo he identificado una sensación nueva, la sensación que da construir un ambiente donde nos podamos sentir a gusto.



Yo compro muy pocas cosas pero cada nueva adquisión me pone muy contenta. Cuando compro algo es después de meditarlo muy cuidadosamente y si al final estoy muy segura de que cumple mis cuatro normas me lo llevo. Estas normas son: que ese producto me vaya a aportar algo, que me vaya a ser útil, que lo vaya a usar a menudo y que me encante.
Otra cosa que me ayuda a valorar lo que tengo es no gastarme el dinero enseguida, porque al final se te van las cuentas y te sientes hasta culpable si, como es mi caso, has gastado tu escaso dinero en algo que en el fondo sabes que era prescindible. Creo que vivimos rodeados de cosas que nos dan igual si están o no, y que este lleno tan enorme al final deja vacío y mucho polvo que impide a la mente respirar. He establecido temporadas anuales para ordenar y deshacerme de todo lo que no tenga sentido que este. Cada final de curso hago una limpieza general de trastos y siempre salen cosas nuevas que dejar salir. Esto me costó mucho conseguirlo, porque yo soy de las que no tiran nada. Pero si algo ocupa y no ha sido usado en los últimos meses, no hace falta que siga ahí. Probablemente siga sin utilizarlo en el futuro. Se puede almanecenar en una caja en un estante alto, pero no hace falta que esté a la vista.

Volviendo al tema de construir ambientes, creo que es necesario tener un espacio que nos pueda estimular y dar energía. Un lugar que sea confortable para ti y que te pueda abrazar y con el que puedas dialogar y expresarte. Creo que se puede estar muy a gusto con diez cosas que te encanten muchísimo en lugar de con 100 que te den igual.
Así que creo que está bien comprar como complemento a nuestra felicidad, porque rodearnos de cosas que nos gusten mucho es importante y motivador. Llegar a casa cansado se hace mucho más llevadero sabiendo que te vas a encontrar con una alfombra muy mullida en el baño, con unos cojines en el sofá muy bonitos que elegiste tú personalmente y que te vas a poner un pijama que además de cómodo es precioso y te hace ver bien. Yo digo sí a enamorarme de mis cosas como paso para enamorarme de mi vida.

Este bolso me daba totalmente igual y era aburrido. Decidí hacer y coser parches de fieltro para personalizarlo y ahora me encanta salir llevándolo conmigo y además mirarlo terminado es una satisfacción porque yo soy patosilla para estas cosas.
Mudarme ha sido un poco como una renovación en ese sentido. Antes de venir a seguir estudiando a esta ciudad hice una lista de equipaje a sabiendas de que el espacio en el coche de papá es limitado y que íbamos cuatro ocupantes. Metí todas mis cosas en dos maletas y una mochila (más alguna bolsa y trasto grande que llevé cuando visité el piso). Pero me di cuenta de que en realidad ni tenía tantas cosas ni necesitaba la mitad de las que tenía. Y aún así sigo considerando que tengo el cuarto muy lleno de cosas. Pero lo mejor es eso, que las que tengo me hacen feliz de verdad, no me resulta aburrido usarlas, me invitan a tocarlas y tienen un impacto positivo en cómo percibo mis días. Además me encanta ver cómo poco a poco voy encontrándome con mis gustos y se va creando un estilo de formar espacios coherente. Todo empieza con un vacío o con lo esencial y muy poco a poco se van incorporando cosas nuevas, pero quiero que esas cosas me importen de verdad.

Esto son mis únicos complementos, no siento que necesite nada más. Soy muy mía para los colores y nunca no me convencía ningún tono en esta gama hasta que di con el pintalabios que uso ahora. Ambos colgantes son regalos de personas muy especiales así que sentir que les llevo encima de alguna manera me recomforta mucho ahora que estoy más lejos.

Para ser más consciente de lo que de verdad necesito pensé en hacer packs con mis cosas, para verlo todo junto, e intenté que no hubiese más de 100 cosas en total. Y sorpresa, no conseguí llegar a 100 cosas, sin contar la ropa (que ya sabéis que yo hago el armario cápsula) y cosas que se agrupan, como los pinceles o botes de pintura. El caso es que después leyendo la lista y trayendo a mi mente la imagen de cada cosa me sentí muy contenta, tipo "¡Qué de cosas cucas tengo!". Claro, que también me gusta tener cosas nuevas, así que mi nueva norma es: cuando algo nuevo entra, algo viejo sale, y además voy a invertir más en experiencias.
Os voy a decir las categorías de mi lista de los 100:

  • Accesorios y autocuidado (el neceser), 14 items.
  • Cajas (herramientas y crafts), 3 items lenos de pequeños utensilios de trabajo
  • Cuadernos, 3 grupos de items (sketchbooks, blocs de estudio y cuadernos personales)
  • Electrónica, 7 items.
  • Decoración, 7 items.
  • Muebles y menaje, 11 items
  • Material artístico, 16 items
  • Textil (chaquetas, bolsos y zapatos), 10 items
Está pendiente de revisión y ajuste, y tengo que añadir los libros y alguna cosa más, pero creo que vale para hacerse una idea.


Para terminar, resumen: os puedo asegurar de que ahora mismo me siento mucho mejor teniendo menos y amando más. Es una gozada ver algo y que despierte una emoción positiva en ti,sentir que has sido capaz de rodearte de cosas que te hacen sentir bien. Es como mandarse un mensaje a uno mismo, "Me importas, quiero que estés bien".

2 comentarios:

  1. Hola guapa! Que feliz estoy de haber descubierto tu blog. He leído mucho sobre minimalismo e incluso yo misma he escrito algún post sobre el tema, pero tu manera de expresar el minimalismo me ha parecido muy personal y acertado, y me ha gustado muchísimo!!! La frase Yo digo sí de enamorarme de mis cosas como paso para enamorarme de mi vida, me ha parecido el resumen perfecto de lo que debería ser el minimalismo, porque a veces me encuentro blogs que convierten el minimalismo como una obsesión compulsiva a tener el mínimo de cosas y tampoco creo que sea sana ese tipo de obsesión!

    Yo siempre he tenido una mentalidad minimalista, me educaron así, pero hubo una mala época en mi vida en la que me apoye en el consumismo y la verdad es que esa manera de conseguir satisfacción inmediata engancha bastante!! Me costó salir de ese mal hábito, pero lo conseguí y ahora soy feliz con lo que tengo! Se que hay cosas que no uso demasiado, pero no quiero desprenderme de ellas porque me hace feliz tenerlas, y no quiero que porque una norma dice que algo que no usas durante tres meses es que no lo necesitas, yo deba seguirla a pies juntillas.

    Creo que todo en la vida, tiene que ver con encontrar nuestro equilibrio y eso es tan personal que nadie puede decirte donde está el tuyo!

    Un besito y te sigo leyendo

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    1. ¡Hola, hola! Muchísimas gracias por haberte pasado, me alegro un montón de que te haya gustado lo que escribo.
      Creo que lo más importante de estas cosas es extraer lo que a ti personalmente te sirva, lo que se adapte a tu ritmo de vida; no hay fórmulas mágicas, hay que encontrar la vida minimal que de verdad te apetece mucho vivir :)

      ¡Un abrazo! Eres bienvenida por aquí.

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